PREGUNTAS FRECUENTES

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Aquí podrás ver las preguntas más frecuentes sobre el coronavirus. Recuerda, que si deseas realizarte la prueba del Covid-19, en nuestro centro le ofrecemos tal posibilidad, desde 50 hasta 65 euros, dependiendo de las pruebas. No dudes en consultar con nosotros para ello.  

-Y quién es él  

– ¿Qué son los coronavirus?  

Los coronavirus son una gran familia de virus que pueden causar infección en los seres humanos y también en animales (camellos, gatos, murciélagos…). Algunos coronavirus son viejos conocidos y están ampliamente distribuidos por el mundo, pero otros llevan poco tiempo con nosotros, como el que ahora mismo nos tiene en jaque, llamado SARS-CoV-2. Estos virus pueden causar di- versas enfermedades, que van desde procesos leves como el resfriado común, hasta otros más graves como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave.  

– ¿Qué diferencia hay entre coronavirus, SARS-CoV-2 y COVID-19?  

Aunque los nombres suelen emplearse indistintamente hay diferencias entre ellos:  

Coronavirus es el nombre de la familia de estos virus al completo.  

SARS-CoV-2 es el nombre del coronavirus concreto causante de la pandemia. Es decir, el nombre con el que hemos bautizado al bicho.  

COVID-19 es el nombre de la enfermedad. Se escribe preferentemente en femenino: “la COVID-19”.  

– ¿Cuál es el origen del SARS-CoV-2?  

Ahora mismo parece claro que el origen o reservorio del virus es el murciélago. Parece que el pangolín puede ser el hospedador intermediario. El análisis de los coronavirus hallados en pangolines consumidos de forma ilegal en China muestra una similitud genética de entre el 85 % y 92 % con el SARS-CoV-2. Son necesarios más estudios, pero esta podría haber sido la fuente de la infección en el mercado de Wuhan.  
 

– ¿Cómo se transmite el SARS-CoV-2?  

A partir de las secreciones de las personas infectadas. Principalmente por contacto di- recto con las gotitas respiratorias de más de 5 μm, que se expulsan mediante la tos, estornudos o exhalaciones y que son capaces de transmitirse hasta 2 metros de distancia, en general. También puede transmitirse por las manos u objetos que se hayan contaminado con estas secreciones y que después nos llevemos a la boca, nariz u ojos.  
 

– ¿Cuánto tiempo puede permanecer en superficies?  

Una vez que la gota o secreción se ha depositado en la superficie, el tiempo de “supervivencia” depende de factores como la humedad y la temperatura. Diferentes estudios han encontrado el SARS-CoV-2 viable durante este tiempo aproximado:  

  • Cobre, hasta 4 horas.  
     
  • Cartón, hasta 24 horas.  
     
  • Ropa, madera o vidrio, hasta uno o dos días.  
     
  • Acero inoxidable, hasta dos días.  
     
  • Plástico, billetes y mascarillas quirúrgicas, incluso  
    más de cuatro días.  
    ¡IMPORTANTE! Que se hayan encontrado virus viables en superficies no significa que haya carga viral suficiente para infectar. Una cosa es que haya “bicho” y otra que haya “bichos suficientes”.  
     

– ¿Se transmite por el aire?  

Las gotitas respiratorias (> 5 μm), que son la principal vía de contagio, permanecen en el aire poco tiempo y viajan distancias cortas, generalmente a menos de un metro antes de depositarse en las superficies. Por este motivo, según el Ministerio de Sanidad, parece poco probable la transmisión por el aire a distancias mayores de uno o dos metros.  

Hay estudios que apuntan a que las corrientes de aire pueden desplazar las gotitas y en ese caso se requeriría una mayor distancia de seguridad. Por este motivo:  

-Al ir caminando por la calle otros estudios proponen mantener distancias de cuatro metros entre individuos y de diez metros con corredores.  

-Conviene extremar precaución con los sistemas de aires acondicionados, secadores, ventilación, etc.  

– ¿Qué significa que el virus puede permanecer “en aerosoles” durante tres horas?  

Han causado mucha confusión las noticias sobre la posible permanencia del virus en aerosoles. Los estudios han mostrado que, en condiciones experimentales, la viabilidad del coronavirus en aerosoles generados por máquinas de nebulización puede ser de hasta tres horas. Los nebulizadores son apa- ratos que se usan en tratamientos farmacológicos capaces de generar gotículas de 1-5 μm. Estas gotículas son más pequeñitas que las gotículas habituales a partir de las que se contagia el virus y de las que ya hemos habla- do. En algunos estudios se ha visto que estas pequeñas gotículas, expelidas por nebuliza- dores de forma artificial, podrían permanecer suspendidas en el aire durante tres horas. Por este motivo han aumentado las medidas de seguridad con respecto al uso de los nebulizadores, pero esto no significa que el virus, en condiciones normales, permanezca siempre en el aire durante tres horas.  

– ¿Se transmite por las heces?  

Aunque se ha detectado el virus infectivo en heces de personas enfermas, la transmisión a través de heces es una hipótesis para la que no existe evidencia en esta epidemia. En caso de existir esta vía de transmisión su impacto sería menor.  
 

– ¿Puede el virus atravesar la piel?  

El virus no atraviesa la piel íntegra, pero la piel expuesta (manos, cara, etc) puede actuar como otra superficie más en la que se depositan gotitas que luego nos llevemos 
a la boca, nariz u ojos. Es cierto que teóricamente una piel con lesiones o heridas abiertas sí podría ser una puerta de entrada al coronavirus, y la OMS contempla esta vía en sus manuales de prevención de contagio, pero no hay ningún caso registrado hasta la fecha.  
 

– ¿Puede contagiarme un animal? ¿Puedo yo contagiar a mi mascota?  

Actualmente hay estudios que muestran 
que es posible la transmisión humano-gato y también existe la posibilidad de transmisión entre gatos y entre hurones. Los hurones son susceptibles a la infección y también los perros en mucha menor medida. Sin embargo, en este momento no hay evidencia de trans- misión desde los animales a los humanos ni parece que la enfermedad en animales tenga una gran contribución en la epidemia.  
 

– ¿Cuál es el período de incubación de la COVID-19?  

El periodo medio de incubación es de cinco a seis días, pero puede ser de hasta 14 días. Normalmente, los síntomas se desarrollan en los 11 primeros días tras la exposición.  
 

– ¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?  

Como ocurre con otros virus, los síntomas son muy variados y algunos de ellos quizá todavía no se han relacionado con este virus. Tampoco hay, hasta ahora, ningún síntoma que podamos considerar exclusivo de esta enfermedad.  

En España, a 20 de abril, los síntomas más frecuentes son: fiebre (68,7 %), tos (68,1 %), dolor de garganta (24,1 %), disnea (31 %), es- calofríos (27 %), vómitos (6 %), diarrea (14 %) y otros síntomas respiratorios.  

Otros síntomas que se han descrito son de tipo neurológico, cardiológico, oftalmológico, otorrinolaringológico (entre los que destaca la pérdida de olfato y gusto), dermatológicos (destacan las lesiones similares a sabañones, ver pregunta 93) y hematológicos (se ha encontrado una mayor incidencia de fenómenos trombóticos asociados a la CO- VID-19 como el infarto cerebral, la isquemia cardiaca o la trombososis venosa profunda).  

– ¿Cuánto dura la enfermedad?  

El tiempo medio desde el inicio de los síntomas hasta la recuperación es de dos semanas cuando la enfermedad ha sido leve y de tres a seis semanas cuando ha sido grave o crítica. El tiempo entre el inicio de síntomas hasta la instauración de síntomas graves como la falta de oxígeno en sangre es de una semana. En los casos en los que se produce fallecimiento, la duración de la enfermedad está entre dos y ocho semanas.  
 

– ¿Las personas asintomáticas pueden contagiar la COVID-19?  

Actualmente se considera que la transmisión de la infección comienza uno o dos días antes del inicio de síntomas. Es decir, las personas asintomáticas sí pueden contagiar el coronavirus. Lo que desconocemos hoy es  
si la capacidad de transmisión de personas asintomáticas es igual que la de personas con síntomas, aunque la carga viral detectada en un caso asintomático fue similar a la de otros casos sintomáticos.  
 

– ¿Qué es la carga viral?  

Es la estimación de la cantidad de partículas virales que podemos tener en los fluidos corporales si hemos sido infectados por el virus. A mayor cantidad de partículas, mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.  

 
– ¿Los infectados más graves tienen mayor carga viral?  

Sí. En personas con un curso clínico más grave la carga viral es hasta 60 veces mayor que las que tienen un curso más leve y, además, la excreción viral puede ser más duradera. Estudios en personas que requirieron hospitalización determinaron que la duración media de excreción viral fue de 20 días hasta un máximo de 37 días en los curados. Y hasta el final en los que fallecieron. Es decir, las personas graves pueden contagiar durante más tiempo que las leves.  

– ¿Al superar la enfermedad se genera inmunidad?  

Se han publicado varios trabajos que describen la respuesta inmune a SARS-CoV-2 en humanos mostrando la presencia de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, son necesarios más estudios para concretar de qué forma y durante cuánto tiempo actuará esa inmunidad una vez superada la enfermedad. Hoy en día, las posibles “reinfecciones” son aún un enigma por resolver. Especialistas en inmunología apuntan a que las reinfecciones, o algunas de ellas, podrían ser en realidad “recaídas”. Es decir, que el paciente aún no había “acabado del todo” con el bicho.  

– ¿Cuál es la media de edad de los pacientes?  

Según la información proporcionada por 
la misión de la OMS en China, la media de edad fue de 51 años con una mayoría de casos (77,8 %) entre 30 y 69 años. Estos datos pueden variar en España.  
 

– ¿Cuál es la letalidad?  

En España, la letalidad, con 113.407 casos notificados a la Red Nacional de Vigilancia, es de 7,6 %. Esta cifra tendrá que ajustarse a lo largo de la epidemia ya que desconocemos cuál es el número real de infectados.  
 

– ¿Qué es la famosa “tormenta de citoquinas”?  

Las observaciones clínicas apuntan a que, cuando la respuesta inmune no es capaz de controlar eficazmente el virus, como ocurre en personas mayores con un sistema inmune debilitado, el virus se propagaría de forma más eficaz produciendo daño en el tejido pulmonar. Esto daría lugar a una respuesta inflamatoria exagerada con liberación masi- va de agentes inflamatorios que conducen a peor evolución clínica.  
 

– ¿Cuándo debo llamar o ir a urgencias?  

Si aparecen síntomas de alarma como:  
-Sensación de falta de aire. 
-Fiebre alta persistente durante varios días que no disminuye con antitérmicos (el de elección es el paracetamol). 
-Vómitos o diarrea que impidan hidratarse correctamente. 
-Deterioro del nivel de consciencia (adormecimiento, desorientación, confusión, comportamiento extraño).  
  
 – ¿Si voy a urgencias me harán la prueba de la COVID-19?  

En un contexto de falta de test como el que se ha vivido durante el estado de alarma, acudir a urgencias con síntomas de la COVID-19 no implica que necesariamente te vayan a realizar la prueba. Valorarán si hacerte análisis de sangre, radiografías, el test de la COVID-19 y, según los resultados, volverás a casa (vigilándote) o te quedarás en el hospital.  
 

– ¿Es mejor esperar en casa todo lo posible antes de ir a urgencias?  

El hospital no para, las urgencias se siguen atendiendo y se priorizan casos de vida o muerte, como el ictus. Ahora estamos viendo que los ictus llegan con más horas de evolución, puede ser por miedo. Si una persona, de repente, deja de mover un brazo 
o una pierna, una parte de la cara se diferencia de la otra o no puede hablar, hay que llamar a la ambulancia e ir al hospital por- que es posible que tengamos un ictus y lo importante es diagnosticarlo rápidamente. Se ha hecho un llamamiento a la población para que no vaya a urgencias por temas banales, pero las emergencias sanitarias como el ictus, los infartos de corazón y las apendicitis siguen existiendo.  

– ¿Hay tratamiento?  

Desafortunadamente no tenemos en este momento disponible un fármaco que cure esta enfermedad. Mientras “ganamos tiempo” al desarrollo de un nuevo fármaco se ha comprobado que algunos fármacos que curan o mejoran otras enfermedades infecciosas también pueden ser útiles en esta infección, por lo que se utilizan de forma experimental o como uso compasivo. Es probable que hayas oído hablar del uso de la hidroxicloroquina (el fármaco usado en la malaria) o de fármacos antirretrovirales empleados en el VIH. Son fármacos no exentos de efectos secundarios, sujetos a prescripción médica, y nunca debemos tratar de encontrarlos en el mercado negro.  

A medida que conocemos más sobre el desarrollo de la enfermedad y sus fases podemos suponer que no existirá un solo fármaco frente a la COVID-19, sino que es muy probable que sea necesario combinar varios en el manejo terapéutico.  

-¿Es remdesivir el futuro fármaco que curará la COVID-19?  

Remdesivir es un tratamiento que se estuvo investigando para la enfermedad del virus del Ébola, pero que no llegó a comercializarse. Ahora se ha observado que también podría ser útil frente a este coronavirus. Si hacemos una comparación con la Fórmula 1, remdesivir pue- de que esté en la pole position. Es decir, de los fármacos que están en la carrera es el mejor situado. Pero eso no significa ni que vaya a ganar la carrera. Ni siquiera que vaya a terminarla. No debemos echar las campanas al vuelo.  
 

– ¿Hay vacuna?  

En este momento se está trabajando en varias vacunas para inmunizarnos contra el virus que podrían ser eficaces, pero están en fase de experimentación antes de poder ser utilizadas de forma segura en humanos. Este proceso implica varios meses hasta que podamos administrarla.  
 

– ¿Es verdad que en los climas calurosos hay menor incidencia?  

En las últimas semanas han salido publicados algunos estudios que apuntan a que las temperaturas altas inciden negativamente en la extensión del coronavirus. Esto es una buena noticia pensando que (en el hemisferio norte) nos dirigimos hacia el verano. En cualquier caso, el factor ambiental no parece el más importante de los que actúan. La movilidad, viajar tanto a nivel local como internacional, ha sido el principal vector. Otro factor que contribuye a tener cuadros más graves de neumonía, además del componente genético, es la exposición elevada a la contaminación atmosférica.  
José Miguel Viñas, meteorólogo y divulgador.  
 

– ¿Por qué es importante hacer test masivos?  

Porque los test tienen el objetivo de detectar pacientes infectados y separarlos de la población no infectada. Se establece además una red de contactos estrechos para vigilancia de posibles nuevos casos.  
 

– ¿Qué tipos de test existen?  

Las pruebas diagnósticas que tenemos son:  

1. Marcadores de infección activa:  

PCR: detectan el material genético del virus. La muestra del paciente se toma de la nariz o la boca. Es la prueba más fiable pero la más lenta y laboriosa; los resultados tardan entre cuatro y seis horas.  

Test rápidos: detectan la interacción de las proteínas del virus con los anticuerpos. Dependiendo del test la muestra del paciente puede ser de nariz/boca o una gota de sangre. Es mucho menos fiable pero muy rápida, los resultados tardan 15-30 minutos.  

2. Marcadores de que has pasado la infección:  

Estas son las pruebas serológicas que buscan y cuantifican los anticuerpos que tenemos contra el corona- virus. Serán útiles para empezar a valorar la presencia de inmunidad, las posibilidades de reinfección, la población susceptible de infección, necesidad de vacunación…  

Se hacen con una analítica de sangre.  

– ¿Qué es una PCR?  

Para detectar el coronavirus mediante la prueba de la PCR, los científicos mandamos unas sondas que leen el material genético presente en la muestra del paciente y les pedimos que busquen si está escrito el DNI del coronavirus: “buscad la palabra CO- VID-19”. Si la encuentran, se paran y llaman a las enzimas polimerasas, unas pequeñas máquinas fotocopiadoras biológicas que copiarán la palabra COVID-19 miles de veces. Una vez terminada la prueba, los científicos observamos el resultado. Si vemos que las polimerasas han generado miles de copias, determinamos que es una prueba positiva. Si, por el contrario, no hay ni rastro de co- pias en la muestra, esto nos indica que no han logrado encontrar y copiar la palabra COVID-19 y la prueba es negativa.  

  1. ¿Hasta cuándo es positiva la PCR?  
    Se ha observado que durante los primeros siete días tras inicio de síntomas la PCR es positiva en el 100 % de los pacientes y se va negativizando según pasan los días, de manera que el porcentaje de positivos será del 90 % entre los días 8-14 y del 70 % entre los días 15 y 29 tras inicio de síntomas.  
     
  1. ¿Qué significan las famosas “IgM” e “IgG”?  
    En caso de infección, los anticuerpos que aparecen primero son las inmunoglobulinas M (IgM) hasta alcanzar un máximo a los 7-10 días. Esta respuesta primaria es indicativa de una infección aguda. Al cabo de unos días disminuyen los niveles de IgM y en su lugar aparecen las IgG que, en principio, indican la presencia de cierta inmunidad. El problema es que actualmente algunos tests de anti- cuerpos son poco fiables y ofrecen muchos falsos negativos.  
    Para acordarnos: 
    las IgM aparecen primero y las IgG, en segundo lugar.  
     

– ¿Qué es un falso negativo y un falso positivo?  

Hablamos de un “falso negativo” cuando 
al realizar un test a un paciente que efectivamente está infectado, este recibe un resultado negativo. Esto puede deberse, por ejemplo, a que el test no se ha realiza- do en el momento adecuado (aún no había suficiente concentración de anticuerpos) o a que la sensibilidad del test era baja. Por el contrario, hablamos de “falsos positivos” cuando al realizar un test a un paciente que no está infectado, este recibe un resultado positivo. En general son más frecuentes los “falsos negativos” y esto es un problema ya que puede dar una falsa sensación de seguridad al paciente infectado. Si piensa que en realidad no lo está, no solo no se aislará, sino que puede que incluso relaje las medidas de prevención.  

– ¿Quién debe guardar cuarentena ante la posibilidad de estar contagiado?  

El Ministerio de Sanidad establece que han mantenido “contacto estrecho” con casos posibles, probables o confirmados:  

• Quienes hayan cuidado a enfermos con síntomas (trabajadores sanitarios que no hayan tomado precauciones) o familiares, amigos y otras personas que hayan podido frecuentar a la persona enferma.  

• Cualquier persona que haya estado en el mismo lu- gar que alguien con síntomas a una distancia inferior a los dos metros durante un tiempo de al menos quince minutos.  

Si perteneces a alguno de estos dos grupos debes realizar cuarentena en tu domicilio durante 14 días desde el último contacto. Si has convivido con un enfermo, los 14 días empiezan a contar cuando finaliza el aislamiento de la persona infectada.  

Si desarrollas síntomas durante estos 14 días, debes auto aislarte en tu domicilio y contactar con atención sanitaria según el protocolo establecido en tu comunidad autónoma.  

– ¿Qué diferencia hay entre aislamiento y cuarentena?  

Tanto el aislamiento como la cuarentena son estrategias de salud pública que se utilizan para evitar la propagación de las enfermedades contagiosas separando de la comunidad a una persona enferma o expuesta a la infección.  

El aislamiento restringe el movimiento de las personas enfermas aislándolas en sus hogares, hospitales u otros centros de atención sanitaria. La cuarentena separa y restringe el movimiento de personas que pueden haber estado expuestas pero que no han manifestado síntomas de la enferme- dad. La cuarentena incluye medidas como el confinamiento voluntario o restricciones de traslado o de paso, entre otras.  

-¿Qué es el número R0 o número básico de reproducción?  

Simplificando, significa el número de personas a las que contagia un infectado. Los estudios en Wuhan e Italia muestran que el R0 puede estar entre 1,5 y 6,5. Es decir, cada persona infectaría a entre una y seis personas más. Por comparar, para la gripe común se sitúa en 1,3 y para el sarampión (que sí se transmite fácilmente por el aire) se estima en torno a 15.  

Este número disminuye, lógicamente, a me- dida que disminuyen los contactos sociales. Y de ahí la importancia de quedarnos en casa.  

– ¿Qué es la famosa curva?  

La famosa curva hace referencia al número de personas diarias que se infectan, hospitalizan o fallecen. La subida ha sido más lenta de lo esperado y, por tanto (y esto no nos gusta), la bajada también será algo lenta. La idea de frenar la curva era que no aumentara rápida- mente el número de contagios para no saturar los servicios sanitarios. Hemos aplanado la curva, eso está comprobado, y ahora toca tener paciencia para verla bajar.  

– ¿Tengo que saber matemáticas para entender el telediario?  

Las matemáticas están jugando un papel fundamental en la gestión de esta crisis. Pero mu- cho más importante que saber de estadística es comprender que vivimos en un mundo pequeño y muy conectado. La paradoja de la amistad, un resultado de Teoría de Grafos, asegura que la mayoría de nosotros estamos conectados con gente con muchos más contactos que nosotros. Eso implica que incluso personas con pocos con- tactos pueden llegar a contagiar a mucha gente y también a gente muy conectada, como personal sanitario o cajeros de supermercados. Por eso la enfermedad se expande al ritmo que lo ha hecho. El mensaje que nos dejan las matemáticas es la importancia del de confinamiento. De los modelos epidemiológicos y del asesoramiento a las autoridades ya se encargan los expertos.  

– ¿Cómo nos ayuda la tecnología frente al coronavirus?  

Los drones nos permiten desinfectar gran- des áreas, entregar muestras médicas y junto con los robots permiten controlar la temperatura con cámaras térmicas evitando el contacto. Gracias a la Inteligencia artificial podemos automatizar y analizar grandes cantidades de datos de manera eficiente y las impresoras 3D permiten construir respiradores y protecciones en cualquier parte del mundo sin demoras.  

-Prevención y limpieza  

– ¿Cómo se previene la COVID-19?  

Evitando la transmisión. Y para ello:  

-Quédate en casa salvo que tengas que salir por necesidad primaria evitando siempre las visitas en tu domicilio.  

-Mantén la distancia de seguridad de al menos dos metros.  

-Al toser o estornudar tápate la boca con la parte interna del codo. También puedes usar un pañuelo de un solo uso, tirándolo posteriormente a la basura.  

-Lávate frecuentemente las manos con agua y jabón, durante al menos 20 segundos (o lo que se tarda en cantar dos veces cumpleaños feliz) o con una solución hidroalcohólica.  

-Evita tocarte la cara, la boca, la nariz o los ojos especial- mente fuera de casa.  

-No compartas utensilios personales (toallas, cubiertos, vasos…)  

-Ponte la mascarilla especialmente si te encuentras en espacios comunes ya que puede servir como un medio de control de la fuente de infección al reducir la propagación a través de las gotas respiratorias.  

– ¿Se recomienda el uso de mascarillas?  

Desde el 20 de abril, el Ministerio de Sanidad recomienda el uso de mascarillas a la población sana en dos situaciones concretas:  
1.Cuando no se puede garantizar la distancia de seguridad en el trabajo, en la compra, en espacios cerrados o en la calle. 
2.Cuando se utiliza el transporte público.  
El uso de mascarillas en estas situaciones pro- dría frenar la propagación del virus “solo si se hace uso correcto y asociado a las medidas de prevención”.  
 

– ¿El uso de mascarillas es la medida más importante en la prevención de la COVID-19?  

No. El uso de mascarillas en la comunidad debe considerarse como una medida complementaria y no como reemplazo de las medidas preventivas establecidas y que todos conocemos: distanciamiento físico, toser y estornudar en la parte interna del codo, higiene frecuente de manos y evitar tocarse la cara, la nariz, los ojos y la boca.  
 

– ¿Qué tipos de mascarillas existen?  

Según el documento técnico difundido por el Ministerio de Sanidad el 20 de abril, hay tres tipos de mascarillas:  

• Respirador o filtrante (FFP). • Médica o quirúrgica.  

• No médica, incluyen varias formas de mascarillas de fabricación propia o comercial. Se trata de cubiertas faciales hechas de tela, otros textiles u otros materiales como el papel. No están estandarizadas y no están destinados para su uso en entornos de atención médica o por profesionales sanitarios. Las mascarillas higiénicas son un tipo de mascarilla no médica.  

– ¿Para qué sirven las mascarillas quirúrgicas?  

Las mascarillas quirúrgicas son una barrera de contención para que cuando estornudamos 
o tosemos las gotículas no salgan despedidas a la caza de nuevas víctimas. Sirven para evitar que contagiemos a otras personas. Sin embargo, no son capaces de filtrar el virus de fuera hacia adentro y a nosotros no nos protegen más allá de las posibles salpicaduras.  

Tienen una capa externa (normalmente azul) con un material con ciertas propiedades impermeables, una capa interna (la que va junto a la boca) con un material capaz de retener la humedad y una capa media donde está el filtro. ¡Importante! Poner dos mascarillas quirúrgicas superpuestas, una en cada dirección, no mejora la protección frente al virus.  

– ¿Para qué sirven las mascarillas filtrantes?  

Las mascarillas FFP2 (filtran el 92 %) y las FFP3 (filtran el 98 %) sí son capaces de filtrar el virus de fuera hacia adentro. Estas mascarillas deben ser utilizadas prioritariamente por el personal sanitario o por pacientes con otras patologías previas ya que sí previenen del contagio por el virus.  
 

– ¿Qué tipo de mascarilla es adecuada para los ciudadanos?  

Para el común de los ciudadanos, para realizar actividades tales como ir a la compra, usar el transporte público o acudir a trabajos no de riesgo, el uso de mascarillas quirúrgicas es adecuado.  
 

– ¿Son útiles las mascarillas caseras?  

Desde el European Centre for Disease Prevention and control emitieron un informe el pasado día 8 de abril en el que concluyen que sí puede valorarse el uso de mascarillas de tela si existen problemas de suministro, ya que el uso prioritario debe ser para los profesionales sanitarios. Ahora bien, advierten de que el uso de mascarillas caseras debe considerarse solo como una medida complementaria y no como un reemplazo de las medidas preventivas establecidas. Como ya hemos comentado, el distanciamiento físico, estornudar o toser en la parte anterior del codo, la higiene meticulosa de manos y evitar tocarse la cara, la nariz, los ojos y la boca siguen siendo las medidas más importantes. Es fundamental evitar la falsa sensación de seguridad que pueden ofrecer estas mascarillas o será peor el remedio que la enfermedad.  

– ¿Qué materiales son mejores para fabricar una mascarilla casera?  

Partimos de la base de que con técnicas y materiales caseros no obtendremos los estándares de calidad de las mascarillas FFP2 o FFP3, pero sí podemos retener un porcentaje interesante de partículas con otros materiales. Según un estudio, los filtros de la aspiradora pueden filtrar un 86 %, una camiseta de mezcla puede filtrar hasta un 70 % mientras que el tejido de una bufanda esta- ría en torno al 50 %. Las mascarillas fabrica- das a partir de tejido sin tejer (el material de algunas bolsas reutilizables) o de bayetas, podrían dar buenos resultados.  

– ¿Cuál es el mejor tutorial para realizar una mascarilla casera?  

En realidad, no es necesario ser un experto costurero: todo el mundo puede hacer una mascarilla en casa con materiales sencillos. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) han publicado una serie de tutoriales para hacer mascarillas con y sin máquina de coser. Puede ser conveniente dejar un bolsillo interno para introducir filtros de café de quita y pon. En el caso de no disponer de filtros de café, de aspiradora o de cualquier otro material que nos hayan recomendado, ¡no nos agobiemos! Recordemos que, durante el estado de alarma, el posible beneficio del uso de este material frente al de otro tipo de tejido no compensa salir de casa a buscarlo ni pedirlo por Internet. Podemos usar cualquiera de los materiales comenta- dos en el apartado anterior.  

– ¿Cuál es la forma correcta de usar una mascarilla?  

Según las recomendaciones del Ministerio del pasado 20 de abril, el uso correcto de la mascarilla empieza con el lavado de manos antes de ponérsela. La mascarilla debe ajustarse a la cara y cubrir boca, nariz y barbilla. No hay que tocarla mientras se lleva puesta y, para quitársela, hay que tirar de las gomas desde atrás, sin tocar la parte frontal, tirarla en un cubo y lavarse las manos. Por comodidad e higiene, recomiendan no usar la misma mascarilla durante más de cuatro horas y sustituirla por otra en caso de que se deteriore por la humedad o el uso.  

-¿Son reutilizables las mascarillas quirúrgicas o filtrantes?  

El Ministerio especifica que una mascarilla no debe reutilizarse si el fabricante no indica expresamente que es reutilizable. En el caso de las de tipo FFP, de ser reutilizables se indicaría en sus instrucciones con una R.  

Las mascarillas quirúrgicas no son reutilizables. Si no se dispone de otra mascarilla y solo se sale a la calle una vez a la semana, puede ser una opción conservarla dentro de una bolsa al volver a casa. En una semana se habrán inactivado los posibles virus y no es necesario andar con experimentos caseros.  

-¿Puedo desinfectar las mascarillas quirúrgicas en casa?  

Investigadores de la Universidad de Stanford desaconsejan emplear cualquier tipo de electrodoméstico casero (como hornos, microondas, robots de cocina) para la desinfección de mascarillas en el propio domicilio. Las mascarillas no deben hacerse “al vapor”, como las lubinas. Se corre el riesgo de conta- minar el hogar incluso existe la posibilidad de generar aerosoles a partir de las mascarillas potencialmente contaminadas.  

-¿Cuál es el mejor método para desinfectar una mascarilla filtrante, en caso de ser necesario?  

En caso de escasez de material se considera que el calor por encima de los 70-75oC durante 30 minutos no perjudicaría significativamente la capacidad filtrante de la mascarilla. Ahora bien, hay que tener en cuenta que sí puede verse alterada la capacidad de ajuste de la misma y que esta operación de desinfección debe realizarse en el entorno laboral. Los investigadores de la Universidad de Standford desaconsejan pulverizar las mascarillas con soluciones de alcohol o de cloro.  

-¿Cómo puedo lavar mi mascarilla casera?  

No hay recomendaciones oficiales para des- infectar mascarillas de tela. Según los CDC, debería ser suficiente con el lavado en lava- dora. Una idea sería acogernos a las recomendaciones de limpieza del Ministerio de Sanidad que, indican que la ropa de un enfermo de COVID-19 debe lavarse entre 60 y 90 grados durante al menos 30 minutos.  

-¿Por qué una mascarilla me ha podido costar 10 €?  

Salvo raras excepciones, el incremento no se ha producido en el punto de venta, es decir, en las farmacias, sino en el precio de coste de la mascarilla en origen. En primer lugar, la escasez de mascarillas provocó una subida de precios del material de hasta un 1.800 %. Por otro lado, el incremento en el transporte ha sido de un de 1.600 % (traer- las en avión desde China para llegar rápido es más caro que en barco, como se hacía habitualmente). Las mascarillas que se importaban solo podían destinarse al uso sanitario, no a su venta. Y ahí entró en juego el mercado negro, que ha terminado triplicando el precio de lo que previamente ya se había multiplicado por 16. Afortunadamente, a fecha de 21 de abril el gobierno ha establecido un precio fijo para las mascarillas quirúrgicas de 0,96 euros.  

-¿Qué sabemos sobre las mascarillas para niños?  

Siempre que se mantenga el distanciamiento físico (superior a dos metros) no creemos que sea necesario que los niños utilicen mascarillas para salir a la calle a dar un paseo corto. En el caso de que no se pueda garantizar ese distanciamiento, su empleo sí estaría justificado, siempre y cuando se trate de mascarillas adaptadas a su edad y se utilicen de forma adecuada. Sin embargo, en los menores de tres años, en los que no es posible asegurar su utilización de forma correcta, no se recomienda su uso.  

-¿Debo llevar guantes cuando salgo?  

El Ministerio de Sanidad no aconseja el uso de guantes de manera generalizada a la hora de salir a la calle. El uso de guantes tiene ventajas e inconvenientes.  

• Inconvenientes: Utilizar guantes de manera continuada hace que se ensucien y puedan contaminarse. Lo mismo que pasa con nuestras propias manos, así que en este sentido no suponen una ventaja. Además, si nos tocamos la cara con esos guantes “sucios” podemos infectarnos. Por otra parte, debemos saber cómo quitarnos los guantes sin contaminarnos las manos. Si lo hacemos de la manera habitual: tirando por la punta de los dedos o incluso mordiendo con los dientes, la podemos liar parda.  

• Ventaja: Su uso como prevención de la dermatitis por lavado excesivo de manos. En lugar de lavar la piel y por tanto dañar su manto lipídico, el jabón o alcohol actuaría sobre el guante que, en este caso, protege la piel. Hasta el momento, las autoridades sanitarias no recomiendan específicamente el uso de guantes, aunque los dermatólogos destacan su utilidad en pacientes con dermatitis o psoriasis en las manos.  

-¿En qué circunstancias es importante usar guantes?  

Conviene usar guantes desechables cuando así lo indican en los establecimientos y siempre que vayamos a escoger fruta y verdura no envasada. ¡Importante! Si hemos salido de casa con guantes, cuando llegamos al puesto de la fruta esos guantes ya han toca- do los pomos, los botones del ascensor, el volante, el asidero de la cesta de la compra y muy probablemente nuestra cara. Esos guantes son “nuestras manos” y no podemos tocar la fruta y la verdura directamente con ellos. Debemos usar los guantes que nos ofrezca el supermercado (sobre nuestros guantes si queremos) al igual que lo hacemos siempre. En el ámbito laboral cada trabajador deberá seguir las pautas específicas que se marquen en la empresa.  

-¿Cuál es la manera más segura de quitarse los guantes?  

1. Con los dedos de una mano hacemos pinza sobre la palma de la otra y tiramos del guante para desnudarla, sin tocar la piel.  

2. Retenemos el otro guante con los mismos dedos de la otra mano que hemos usado para retirarlo.  

3. Con el dedo corazón de la mano desnuda, hacemos un gancho por la parte interior del otro guante. Tiramos de él hacia arriba tocando solo la parte interna y lo sacamos envolviendo el otro guante.  

-¿Qué tipos de guantes desechables existen?  

Los guantes desechables son fundamentalmente de cuatro materiales: látex, vinilo, nitrilo y polietileno.  

• Los guantes de látex (color blanco transparente) son cómodos y adaptables, se usan en la exploración de pacientes y en laboratorio, pero pueden causar alergias. Por eso su uso está limitado en la industria alimentaria desde hace años.  

• El vinilo es un material muy económico, recomen- dado para tareas sanitarias cortas y sin riesgo. Los de color azul son fácilmente detectables y están recomen- dados por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en su Guía de buenas prácticas en establecimientos del sector comercial.  

• El nitrilo es un material muy elástico y gran adaptabilidad, pero mucho más resistente al rozamiento y a punción que otros materiales como el látex. Muy de- mandados en el sector sanitario.  

• Finalmente, está el polietileno, el material transparente de esos guantes flojitos que encontramos en las gasolineras y en las fruterías. Proporcionan protección higiénica suficiente para tareas sencillas de uso corto.  

-¿Sirven los guantes de fregar?  

Los guantes de goma que usamos para fregar son más resistentes a la rotura, pero poco prácticos para tareas que requieren destreza. En atención sanitaria a pacientes y laboratorio los guantes que se utilicen deben ser desechables y cumplir con la norma UNE-EN ISO 374.5:2016. Para otras tareas se pueden usar los de fregar, que no son desechables y se pueden lavar y desinfectar después de cada uso.  

-¿En qué contenedor tiro los guantes y las mascarillas usados?  

A medida que desaparecen los problemas de abastecimiento vamos encontrando guantes y mascarillas en la calle, junto a los contenedores o en una cuneta. Es poco civilizado, irresponsable y peligroso, puesto que esta acción podría diseminar el virus. Los guantes desechables y las mascarillas usadas deben ir al contenedor gris, junto con los residuos que no se reciclan ni pueden usarse para hacer compost (juguetes, utensilios de cocina, pañales, objetos cerámicos, compresas, arena para mascotas, colillas, etc.). Nunca deben tirarse al contenedor amarillo, el de los envases, ni a cualquier otro contenedor preparado para sepa- rar residuos (azul, verde o marrón). Antes de tirar al contenedor los guantes usados por enfermos, personas sospechosas de padecer la COVID-19 o por sus cuidadores, deben meterse en una bolsa aparte y cerrarla.  

  1. ¿Es lo mismo limpiar que desinfectar?  
    No, limpiar es quitar la suciedad o la inmundicia. Desinfectar es retirar los gérmenes nocivos que causan o pueden causar una infección. El jabón limpia, la lejía desinfecta.  
     
  1. ¿Por qué el jabón inactiva el coronavirus?  
    El coronavirus está cubierto de una doble capa lipídica (grasa) que el jabón puede disolver. Al quitarle esa “piel”, inactiva el virus y lo destruye. Es como si lo dejáramos desnudo.  
     

-¿Los geles sin jabón también inactivan el coronavirus?  

Desde luego que sí, y son uno de los productos que más estamos recomendando los dermatólogos durante esta crisis. Los syndet, también llamados “jabón sin jabón”, son surfactantes sintéticos que no provienen de grasas ni aceites. Su pH es más bajo que el de los jabones, y más cercano al de la piel, por eso limpian a la vez que respetan el manto lipídico de la piel. Contienen tensoactivos de baja detergencia que son capaces de romper la bicapa lipídica del coronavirus, a la vez que son bien tolerados en la piel, ya que además incluyen otros ingredientes como emolientes, calmantes, etc. Es importante saber que la mayoría de los productos de higiene que usamos habitualmente son ya de por sí syndets, aunque no lo indique en la etiqueta y simple- mente diga “gel de baño” o “gel de manos”.  

-¿El alcohol y al agua oxigenada inactivan el coronavirus?  

El alcohol inactiva el coronavirus porque ataca un poco a la grasa y, sobre todo, por- que desnaturaliza sus proteínas, siempre que tenga una graduación superior al 62 % y se aplique durante al menos un minuto. 
El agua oxigenada en concentraciones de al menos 0,5 % también es eficaz. 
Sin embargo, son productos que deben re- servarse para usos sanitarios. Además, el alcohol es bastante agresivo con la piel y las alternativas efectivas, como el jabón y la lejía, resultan mucho más baratas.  

-¿Cómo debe ser una buena solución hidroalcohólica?  

Una solución hidroalcohólica (gel hidroalcohólico, alcohol-gel o gel limpiador bactericida) es útil contra el coronavirus si en su composición hay entre un 60 y un 95 % de alcohol etílico e isopropílico. Este antiséptico se emplea como alternativa al agua y jabón para lavarse las manos cuando no es fácil encontrar agua y jabón, pero pierde efectividad si las manos están muy sucias. Como el alcohol puede resultar agresivo con la piel, a este tipo de soluciones se añaden excipientes como pantenol, propilenglicol o glicerina. También hay otros, de tipo premium, que incluyen ingredientes como pimienta rosa o notas florales, más propias de un perfume que de un desinfectante, como el jazmín, el vetiver, la rosa o bergamota.  

-¿Qué puedo hacer si tengo las manos irritadas y dermatitis?  

Sin duda usar jabones suaves que tengan un pH similar al de la piel, en torno a 5,5. Estos jabones limpian perfectamente, pero respetando el manto hidrolipídico de la piel. No hay que usar jabón lagarto o detergen- tes de limpieza de casa. Después del lavado es muy importante secar bien las manos, especialmente entre los dedos, donde suelen quedar restos de jabón que junto con la humedad puede irritar la zona. Es importante aplicar crema hidratante espesa con frecuencia, y si las cremas nos escuecen porque la piel con eccema microscópica- mente está llena de microgrietas, podemos hacer un truco “bueno, bonito y barato” que siempre funciona: aplicar vaselina pura estéril por la noche y cubrir con un guante, amaneceremos como nuevos y sin escozor.  

-¿Puedo hacer una solución hidroalcohólica casera?  

No debes. Desde que empezó a hablarse del coronavirus han proliferado las recetas de soluciones hidroalcohólicas que mezclan alcohol etílico, carbopol, glicerina y treitalonamina, pero muchas son fakes y otras están dirigidas específicamente a personal sanita- rio con conocimientos de formulación.  

-¿Cuáles son las proporciones adecuadas para una solución de lejía?  

La lejía es uno de los productos recomen- dados por el Ministerio de Sanidad para desinfectar la cocina, el baño o el suelo de la casa. La lejía (hipoclorito de sodio) actúa oxidando la materia orgánica, pero, no debemos usarla sin diluir porque es bastante agresiva y porque no mejora su efectividad usándola “a pelo”. En este sentido, podemos preparar la solución recomendada para una lejía comercial añadiendo dos cucha- radas soperas de lejía en una botella de un litro. Si queremos preparar menos cantidad, la proporción sería añadir una cucharadita de postre en un vaso de 200 ml.  

  1. ¿Cada cuánto tiempo tengo que hacer una nueva solución de lejía?  
    Cada vez que necesites usarla. El cloro se evapora, por lo que para asegurar la efectividad conviene desechar el excedente de disolución y hacer una nueva cuando sea necesaria otra vez. Y siempre hay que utilizar papel de cocina, es mejor evitar los trapos en general, y más aún en estos tiempos.  
     
  1. ¿La lejía mejor con agua fría o caliente?  
    ¡La lejía siempre en agua fría! El agua caliente favorece la evaporación del cloro, por eso también conviene preparar una solución nueva cada vez que vayamos al limpiar y desinfectar la casa para eliminar el coronavirus.  
     
  1. ¿Puedo usar amoníaco para inactivar el coronavirus?  
    No se ha probado la efectividad del amoniaco frente al coronavirus y presenta algunas desventajas frente a la lejía, porque oxida mucho menos.  
     
  1. ¿Qué pasa si mezclo lejía y amoniaco? ¿La limpieza es mayor si combino dos productos?  
    Mezclar lejía y vinagre, lejía y alcohol, agua oxigenada y vinagre y, sobre todo, lejía y amoniaco, no es una buena idea. De todos estos combinados, que no refuerzan la efectividad de los productos que funcionan, solo resultan productos tóxicos o muy tóxicos, como es el caso de la cloramina que produce la mezcla de lejía y amoniaco. No necesitamos inventar, ni mezclar ni gastar dinerales.  
     
  1. ¿Sirven el vinagre y el bicarbonato para acabar con el coronavirus?  
    No, ni el ácido acético ni el bicarbonato de sodio han mostrado efectividad contra el coronavirus.  
     
  1. ¿Sirven el Sanytol, KH7, El milagrito y otros productos comerciales?  
    Los preparados comerciales como Sanytol, KH7 o El milagrito, entre otros, resultan mu- cho más cómodos de utilizar por su formato. Para poder afirmar con rotundidad que cada producto es efectivo frente a la CO- VID-19 deberíamos analizar individualmente su composición y consultar la lista de virucidas autorizados por el Ministerio de Sanidad, que va actualizándose periódicamente. Una pista: si en los envases de estos pro- ductos aparece la palabra “desengrasante”, es probable que sea efectivo.  
     

-¿Qué es la lista de virucidas del Ministerio de Sanidad?  

Es un listado de productos virucidas autorizados y registrados en España que han demostrado eficacia frente a virus atendiendo a la norma UNE-EN-1447. El Ministerio recomienda desinfectar las superficies para detener la transmisión del virus entre personas y, en este sentido, detalla en este listado productos clasificados en tres grupos: uso ambiental, industria alimentaria e higiene humana. Cada nombre comercial del producto incluye información sobre su composición, forma de aplicación y tipo de usuario.  

-¿Qué precauciones de limpieza debo tener con mis mascotas si doy positivo?  

En general, se recomienda que las personas infectadas no convivan con sus mascotas durante la cuarentena. En caso de que la mascota pueda trasladarse de domicilio, conviene comprar nuevos accesorios (correa, bebederos, cajón de arena, etc.) o desinfectarlos muy bien, porque podrían estar infectados. En el caso de que el enfermo tenga que cuidar personalmente al animal, es imprescindible usar mascarilla, evitar el contacto físico y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Si la persona está en aislamiento, no debería sacar al perro. Las personas sanas que paseen perros deben mantener la distancia física y evitar que los perros toquen a otros perros.  

-¿Cómo limpio a mi perro después del paseo?  

De regreso a casa tras el paseo, se puede desinfectar las patas y la cola del perro enjuagando con agua y jabón y secando con papel de celulosa.  

-¿Qué hago con la ropa al volver de la calle?  

Estudios anteriores con otros coronavirus muestran que la viabilidad en la ropa es limitada. Una opción sería dejar la ropa “cuarentenada” durante un par de días (sin sacudirla previamente) y para mayor seguridad, introduciéndola dentro de una bolsa cerrada. Si optamos por lavar la ropa, las recomendaciones del Ministerio de Sanidad indican que hay que hacerlo a 60 grados con agua y jabón.  
 

-La ropa a 60 grados se estropea, ¿realmente es necesario usar temperaturas tan elevadas?  

Estas son las recomendaciones oficiales y están pensadas principalmente para entornos laborales o para personas contagiadas. Es cierto que, en 
el día a día, esta temperatura puede ser agresiva para la ropa. Una posible solución sería lavar a temperaturas más bajas (40oC) usando complementariamente productos desengrasantes. Usar la secadora tras el lavado, no en seco, puede ser una medida adicional útil.  
 

-¿Tengo que desinfectar los zapatos al volver de la calle?  

Es cierto que los zapatos han pisado suelo y en el suelo puede haber coronavirus. Pero la posible carga viral que acabe en la suela del zapato será variable (y probablemente baja) dependiendo del tiempo de permanencia  

y de las condiciones de temperatura y de humedad. Por favor no nos volvamos locos. Igual corremos más riesgos manipulándolos para limpiarlos que abandonándolos a su suerte en la entrada hasta que volvamos a salir de casa. Ojo, si hay niños siempre se puede limpiar y desinfectar la casa para eliminar el coronavirus pasando la fregona por el suelo con la solución de lejía comercial en agua en la proporción descrita previamente.  

-¿Es mejor ducharse al regresar a casa?  

Si has estado en un ambiente cerrado con más personas de manera continua es conveniente ducharse. Aún no se ha demostrado la pervivencia de este coronavirus en el pelo y en la piel, aunque sí sabemos que no penetra a través de esta. En cualquier caso, lavarnos las manos al llegar a casa, mantenerlas limpias y evitar llevarlas a la cara, es la mejor medida de prevención.  
 

-¿Cómo limpio el móvil y las llaves al volver a casa?  

Los móviles, llaves e incluso gafas que se hayan usado fuera del domicilio deben limpiarse con papel desechable y una solución hidroalcohólica o con agua y jabón. Recuerda que manipular el móvil en el súper puede ser un riesgo. Si prevés que vas a utilizar el móvil fuera de casa, lo puedes meter tras su uso en una bolsita de congelados que tirarás posteriormente a la basura.  
 

-¿Cómo limpio mi casa si convivo con una persona enferma?  

Si en la casa hay una persona positiva en COVID-19 debe permanecer aislada en una habitación, preferiblemente con baño pro- pio, y tener un contenedor de basura con tapa y pedal a su disposición, así como cubiertos propios. La limpieza y desinfección de su ropa, al igual que de la ropa de cama, debe incluir el traslado en bolsa de plástico cerrada desde la habitación a la lavadora. El virus se inactivará con un lavado con agua y jabón a 60 grados. Es muy importante no sacudir la ropa por la ventana ni en el interior de la habitación, y mantener la habitación adecuadamente ventilada.  

¡Importante! Siempre hay que ventilar con la puerta de la habitación del enfermo cerrada.  

-¿Cómo limpio mi lugar de trabajo?  

La guía de buenas prácticas editada por el Ministerio de Sanidad el pasado 11 de abril, aconseja ventilar periódicamente las instalaciones de forma diaria y por espacio de cinco minutos, además de reforzar la limpieza de los filtros de aire y aumentar el nivel de ventilación de los sistemas de climatización. También recomienda reforzar la limpieza de las superficies, particularmente las que se tocan con más frecuencia, como ventanas y pomos de puertas, así como los aparatos de uso habitual de los empleados, desde mandos de maquinaria a mesas y ordenadores. En el cambio de turno, hay que limpiar el espacio utilizado por el empleado anterior.  

La guía establece que el personal de limpieza debe acometer estas tareas adecuadamente protegido con mascarilla y guantes de un solo uso, disponer de detergentes habituales (“que son suficientes”, remarca), aunque también pueden usar lejía y otros desinfectantes en las rutinas de limpieza. Después de limpiar, recomiendan al personal lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 40-60 segundos. Los trabajadores deben embolsar y cerrar sus uniformes de trabajo y similares y trasladarlos al punto de lavado habitual, donde se practicará un lavado con un ciclo completo a una temperatura de entre 60 y 90 grados.  

Situaciones específicas  

-¿Cuáles son los principales grupos vulnerables?  

Los grupos con mayor riesgo de desarrollar enfermedad grave por coronavirus son las personas que tienen:  

  • –  Más de 60 años  
     
  • –  Enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial  
     
  • –  Diabetes  
     
  • –  Enfermedad pulmonar obstructiva crónica  
     
  • –  Cáncer  
     
  • –  Inmunodepresión  
     
  • –  Embarazo  

También se consideran más vulnerables las personas que viven o trabajan en instituciones cerradas, con especial atención a las personas mayores que viven en residencias. Otras personas, como las que fuman o las que tiene obesidad, también parecen tener mayor riesgo de tener una enfermedad grave. El grupo considerado menos vulnerable por su mejor evolución clínica son los menores de 18 años.  
 

-¿Tengo más probabilidad de contagiarme si tengo asma?  

Rotundamente no, por ser asmático no hay más probabilidad de infección. Lo que se desconoce es si al infectarse, la respuesta y la evolución pueden ser peores. Por eso aconsejamos extremar las medidas de protección y cumplir el tratamiento.  

-¿Se puede transmitir la COVID-19 al feto durante el embarazo? 

No hay evidencia de transmisión vertical en el tercer trimestre de embarazo. Hasta la fecha solo se han descrito cuatro casos de infectados neonatos por covid siendo lo más probable que la transmisión haya sido durante las primeras horas de vida.  

¿Se transmite el corona virus con la lactancia?  

Hasta la fecha no se ha detectado el virus SARS-CoV-2 en la leche materna por lo que aun siendo la madre positiva en la COVID-19, no tendría que suspender la lactancia materna. Se pondría una mascarilla, lavado de manos y a disfrutar de su bebé al pecho.  

-¿Por qué los niños son el grupo menos afectado?  

Acerca del coronavirus y los niños podríamos decir que “solo sé que no sé nada”. Lo único obvio es que la afectación clínica en los niños es mucho menor que en los adultos. El porqué de esta cuestión está por descubrir y deja patente lo que los pediatras llevamos toda la vida defendiendo: los niños no son adultos en miniatura. Tienen características propias: son seres en desarrollo, inmaduros, con un organismo más que acostumbrado a las infecciones víricas constantes y a las vacunas y todo esto, aún pendiente de estudiar, puede ser la clave de su protección.  

-¿Qué son los micro trombos que aparecen especialmente en los pies de niños y adolescentes?  

Los dermatólogos de todo el mundo estamos observando lesiones inflamatorias que aparecen en los dedos de manos y pies, especialmente en niños y adolescentes, dolorosas, de coloración violácea y que a veces evolucionan a costras. Suelen curar espontáneamente sin tratamiento en un par de semanas y no dejan cicatriz. Parecen debidas a la formación de trombos en los pequeños vasos sanguíneos de la piel por efecto del coronavirus. ¿Qué debo hacer si mi hijo tiene estas lesiones? Sobre todo, tranquilidad, porque casi todos los pacientes con estas lesiones son asintomáticos o con síntomas leves. La Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología ha habilitado una plataforma para ayudar y recoger los datos clínicos de todos estos casos y dar una res- puesta basada en datos reales muy pronto. Por eso, ante la aparición de estas lesiones debemos ponernos en contacto con nuestro médico de cabecera o dermatólogo de forma telemática y ellos nos indicarán cómo actuar.  

-¿Afectará a los niños académicamente el confinamiento?  

En general, les afectará poco. Tendemos a pensar que los niños conciben el tiempo como los adultos, pero ellos lo viven de un modo muy distinto a nosotros. Nuestros niños están en aprendizaje continuo, académico o no. Todo es enseñanza para ellos… lo que no aprendan hoy, lo harán mañana. Eso sí, tendrán un bagaje personal y una experiencia vital que, académicamente, nunca les hubiéramos dado.  

-¿Cuáles son los síntomas orales de la COVID-19?  

Los síntomas orales más frecuentes de la infección por coronavirus son la sequedad de boca y el deterioro del sabor, dos circunstancias que se producen al inicio de la enfermedad. Aunque se está investigando sobre la toma de una muestra de saliva para diagnosticar la enfermedad, los estudios realizados sobre saliva procedente de las glándulas salivales indican que, aunque es- tas son susceptibles a la infección, son muy pocos los casos en los que se ha aislado el virus en muestras de saliva pura (sin que hubiese en la muestra fluidos procedentes de la garganta o nasofaringe). Además, en la mayoría de estos casos las muestras correspondían a pacientes que habían estado en una situación crítica en la UCI. Por otra parte, aún no se sabe si la carga viral que se puede encontrar en muestras de saliva pura tiene capacidad de contagio.  

-¿El corona virus se transmite por vía sexual?  

Hasta la fecha no hay evidencia de que el virus se transmita en los fluidos sexuales. No obstante, el contagio en la práctica sexual sí podría producirse en determinados casos, por ejemplo, por transmisión oral-fecal o por el contacto directo a partir de la saliva, como los besos. En el caso de que una de las dos personas de la pareja sea positivo, dentro de las medidas propuestas de aislamiento no se aconsejaría la práctica sexual. En el caso de parejas asintomáticas, en principio no habría problema.  

-¿La conjuntivitis es un síntoma de la infección por coronavirus?  

Sí, la conjuntivitis ha sido descrita como uno de los posibles síntomas de la COVID-19, pero en un porcentaje muy bajo de casos. En una publicación del New England Journal of Medicine se describe la “congestión conjuntival” en un 0,8 % de los pacientes (9 de los 1099 pacientes analizados). Se ha aislado el SARS-COV-2 en la lágrima y en las secreciones conjuntivales por lo que no se puede descartar la posibilidad de transmisión conjuntival. Sin embargo, es muy poco probable, ya que en la mayoría de los pacientes analizados no se aísla el virus en lágrima y secreción conjuntival. Hacen falta estudios con mayor muestra.  

-¿Por qué recomiendan no usar lentillas?  

No hay evidencias de que las personas sanas deban evitar el uso de lentes de contacto ni de que aumente el riesgo de contraer la infección por coronavirus ni de diseminarla. Pero sí que se ha aislado el virus SARS- COV-2 en la lágrima y la conjuntiva y puede transmitirse por estas. De ahí que las diferentes sociedades oftalmológicas españolas desaconsejen el uso de lentes de contacto y su sustitución por gafas correctoras siempre que sea posible. Se evita manipulación y, por otra parte, las gafas constituyen una barrera mecánica también. Por supuesto, si el paciente presenta alguno de los síntomas relacionados con la infección, no deberá usar ningún tipo de lentes de contacto hasta su resolución.  

-¿Tomar ibuprofeno puede ser perjudicial?  

Según la AEMPS, ningún dato indica que el ibuprofeno agrave las infecciones por COVID-19. Esta información coincide con el informe publicado por la OMS el 20 de abril.  

-¿Tengo que dejar de tomar mi antihipertensivo habitual? 

Según la Sociedad Española de Cardiología, no hay evidencia clínica ni científica hasta la fecha para suspender tratamientos de IECA y ARA debido a la infección por la COVID-19.  

-¿Qué precauciones debo seguir para prevenir el contagio del coronavirus con respecto a cosméticos y maquillajes?  

A falta de confirmación sobre la permanencia del coronavirus en cremas y maquillajes, es recomendable seguir aplicando los cosméticos habituales para el mantenimiento de la función barrera que nos protege la piel. En caso de exposición al sol hay que aplicar protección solar y sí, podemos aplicar maquillaje manteniendo las brochas o utensilios de aplicación limpios con agua y jabón. Es preferible usar envases airless, dosificadores o tubos, pero evitando tarros abiertos o compactos o aplicarlos con ayuda de una cucharita. Es suficiente con lavarse las manos antes de aplicar los cosméticos y con no compartir los envases abiertos con otras personas. En caso de no haber tomado precauciones, se puede pulverizar alcohol con graduación de 70 grados en el envase o lavarlo con agua y jabón. Y si hemos salido de casa al supermercado o la farmacia, conviene realizar al regreso una limpieza facial, el agua sola no se- ría suficiente, debemos utilizar un limpiador jabonoso. Conviene evitar cosméticos potencialmente irritantes como retinoides o alfahidroxiácidos si no los toleramos bien.  

-¿Puedo contagiarme del coronavirus comiendo fruta y verdura?  

Aunque todos los alimentos que llegan al supermercado son seguros, conviene des- infectar adecuadamente las frutas y las ver- duras antes de su consumo. Según la FDA (Food and Drug Administration) y la EFSA (European Food Safety Authority) todavía no hay evidencia sobre la transmisión del SARS-CoV-2 a través de los alimentos o envases de alimentos. Sin embargo, no sobran ciertas precauciones si tenemos en cuenta que, según algunos estudios, el coronavirus podría permanecer en las superficies por tiempos variables con diferente carga viral según las condiciones de temperatura y de humedad.  

-¿Qué precauciones debo tener en el supermercado?  

Cuando vamos a la compra, a las medidas fundamentales de prevención (distancia física, toser y estornudar al interior del codo, no tocarse la cara y lavado frecuente de manos) conviene sumar el uso de mascarilla (siempre que sea posible) y seguir las recomendaciones específicas del estable- cimiento. Muchos supermercados facilitan la limpieza y desinfección del carro y de las manos con guantes y geles hidroalcohólicos en la entrada.  

-¿Debo usar los guantes de la frutería encima de los que llevo puestos?  

Sí. Aunque llevemos guantes de vinilo o nitrilo, es preciso usar encima los guantes de polietileno (los flojitos transparentes) disponibles en los puestos de frutas y verduras. ¡IMPORTANTE! Si nos hemos puesto unos guantes “transparentes” en la entrada del supermercado TAMBIÉN debemos usar unos guantes nuevos a la hora de elegir las frutas y las verduras, ya que los “primeros guantes” pueden haberse contaminado al ir tocando cosas por el supermercado, o a nosotros mismos. Recordemos que vamos a tocar fruta y verdura que otras personas pueden comer directamente.  

-¿Qué hago con la compra cuando llego a casa?  

Una opción puede ser dejar cuarentenada la compra en un rincón hasta el día siguiente (excepto, lógicamente, alimentos que necesiten refrigeración). Este sencillo protocolo ayudará a disminuir la posible carga viral que haya en la superficie de los envases o de los alimentos. En otras palabras, a medida que pasa el tiempo los posibles coronavirus activos en la superficie de los alimentos se van “inactivando”. Si se limpian los envases de los alimentos debe hacerse con papel de celulosa desechable con una solución hidroalcohólica o con agua y jabón.  

-¿La congelación y el calor destruyen el coronavirus?  

A día de hoy no hay evidencia de que el frío de los congeladores domésticos sea capaz de acabar con el virus. Por el contrario, sí sabemos que a unos 56oC se desnaturalizan las proteínas del virus. Siguiendo las normas habituales, para eliminar la posible carga microbiológica de los alimentos conviene calentarlos por encima de 65-70oC durante el tiempo suficiente.  

-¿Puedo desinfectar el pan?  

El pan no se puede desinfectar. Una buena medida es congelarlo en rebanadas y calentarlo directamente en el tostador. Con esta medida conseguimos doble premio: inactivamos los posibles virus por el calor del tostador y evitamos salir de casa a diario.  

-¿Cómo desinfecto las frutas y las verduras?  

Las recomendaciones de la AECOSAN para des- infectar frutas y verduras que vayamos a tomar crudas son las de siempre. Tras lavarse escrupulosamente las manos con agua y jabón (durante 20 segundos al menos), hay que seguir estos pasos:  

• Lava las frutas y verduras bajo el chorro del grifo aun- que vayas a pelarlas. Así evitas que la contaminación pase de la piel al interior del alimento a través del cuchillo. El cuchillo al presionar hacia el interior puede arrastrar posibles microorganismos.  

• Usa cepillos específicos para las superficies de las frutas de cáscara dura (melón, sandía…) o algunas verduras (pepino, calabacín…).  

• Si vas a comer frutas crudas con piel, verduras crudas (lechuga, espinacas…) o verdura cruda con piel (pepino) sumérgelas durante cinco minutos en un litro de agua potable con una cucharita de café de lejía etiquetada como “apta para desinfección de agua de bebida”.  

  • Acláralas muy bien con abundante agua corriente.  
     
  • Seca las frutas y verduras con papel de cocina.  
     

-¿Sirven para desinfectar los alimentos las soluciones tipo Amukina?  

Sí, este tipo de soluciones inactivan el coronavirus y es importante seguir las instrucciones de cada fabricante. No obstante, tal y como comentábamos en el punto anterior, para desinfectar las frutas y verduras también puede emplearse la lejía apta para la desinfección de agua de bebida en la proporción indicada por el fabricante. Por entendernos, la “lejía Conejo” de toda la vida, sirve.  

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